De dónde viene cada pieza
Ninguna de nuestras cuatro líneas de producto sale de un catálogo de terceros. Cada material entra al taller antes de convertirse en lámpara, pantalla, aplique o guirnalda, y ese recorrido previo es el que determina cómo se comporta la pieza una vez instalada en casa.
La madera de olivo
Trabajamos con troncos procedentes de podas de olivares, nunca de árboles talados con ese único fin. Un olivo podado sigue produciendo aceituna al año siguiente, así que la madera que llega al taller es, en cierto modo, un subproducto de otra actividad agrícola.
Cada tronco se seca durante meses antes de tornearse, porque una madera húmeda se agrieta al perder humedad dentro de una casa con calefacción. El resultado es una base sólida, con vetas irregulares que cambian de una lámpara a otra, algo que buscamos en vez de evitar.
El lino natural
Las pantallas se cosen con lino sin blanquear, un tejido que conserva su tono crudo original en lugar de pasar por procesos químicos de aclarado. Esto influye directamente en la luz que atraviesa la pantalla: más cálida, menos plana, con una textura visible que un tejido sintético no reproduce.
El corte y la costura se hacen a mano en el taller, ajustando cada pantalla a la estructura metálica correspondiente. No usamos moldes idénticos para todas las tallas, así que hay pequeñas variaciones entre unidades de la misma referencia.
El latón envejecido
El latón de nuestros apliques pasa por un proceso de envejecido controlado antes del montaje final. En vez de aplicar un barniz que imite una pátina antigua, dejamos que el propio metal reaccione durante un periodo determinado, así que el envejecimiento es real y sigue evolucionando muy levemente con los años.
Esto significa que dos apliques de la misma referencia pueden mostrar tonos ligeramente distintos, algo habitual en el trabajo con metales no tratados químicamente.
El cableado de las guirnaldas
Las guirnaldas de luz cálida usan un cableado textil trenzado, más resistente a la intemperie que un cable de plástico expuesto directamente al sol. La temperatura de color se mantiene estable durante toda la vida útil de la tira, algo que revisamos antes de cerrar cada lote.
Están pensadas para terrazas, balcones y dormitorios, y llevan protección IP44 para poder usarse en exteriores cubiertos sin exposición directa a lluvia constante.
Todo se fabrica en Barcelona
El torneado de la madera, la costura del lino, el envejecido del latón y el montaje final de cada pieza ocurren en nuestro taller de Barcelona. No subcontratamos la fabricación a terceros ni distribuimos productos diseñados fuera del estudio. Lo que se ve en la videollamada de asesoramiento es, literalmente, lo que sale de ese mismo espacio de trabajo.